El actor Miguel Rodarte busca que los mexicanos reconozcamos el trabajo que hacemos desde diversos ámbitos, como el gastronómico o el fílmico.

Seguramente lo recuerdas por sus papeles en Salvando al soldado Pérez, Los Héroes del Norte o en El tigre de Santa Julia. Miguel Rodarte es un actor de Sinaloa que vuelve a la pantalla gracias a la cinta Tiempo compartido y en el programa de televisión Destilando México, centrado en conocer de dónde provienen los principales destilados del país.

¿Cuál es la importancia de hacer un programa sobre bebidas mexicanas?

No existe, hasta ahora, un programa como Destilando México. Se han hecho muchos programas de viaje, pero la manera en la que nosotros lo abordamos es a través de la gente que vive en estos destinos donde se producen los diferentes destilados. En el programa visitamos seis lugares, donde tuvimos la oportunidad de conocer desde los procesos de elaboración ancestrales, tradicionales; la gastronomía muy elevada, muy elaborada por top chefs y la gastronomía tradicional, popular mexicana. También la oferta cultural y de entretenimiento, que incluye vida nocturna, turismo y aventura. Fue un acercamiento con gente real, si algo logramos en cada encuentro es que fuera realmente auténtico. Nada en el programa, a pesar de que es como un docu-reality, es programado ni prefabricado, todo sucede de manera auténtica y real.

Buscamos invitar a revalorar lo que tenemos a nuestro alcance como mexicanos. El show te hace reflexionar sobre la grandeza de nuestro país, y su riqueza gastronómica y cultural.

¿Cuál fue la mayor complicación de hacer Destilando México?

Tuvimos el reto de hacer seis capítulos en muy poco tiempo. Teníamos los días muy compactados en cada uno de los destinos para hacer los recorridos completos. Prácticamente íbamos de un estado a otro y de repente veníamos a la CDMX a cambiar maleta. El desafío estaba en cómo tener un programa que abarcara tanto y que no se quedara en lo superficial, establecer confianza y ambiente de apertura con cada uno de los invitados fue un gran reto.

¿Qué te dejó hacer este recorrido a través de nuestro país?

Fue un proceso muy enriquecedor y creo que el público se va a ir nutriendo conforme vea la experiencia que tuve con los invitados. Conocer cada una de las diferentes culturas y los procesos, y darte cuenta de la riqueza y la gran diversidad que tenemos, ese es y será el gran aprendizaje para todos. Saber que México está hecho de muchos componentes que le dan una gran riqueza, tenemos algo que nos une como personas y mexicanos: los destilados, la gastronomía y la calidez de la gente.

¿Te inspiraste en los programas del chef estadounidense Anthony Bourdain para hacer Destilando México?

Definitivamente Anthony Bourdain fue una referencia absoluta para este programa. El momento en el que estás haciendo un programa sobre gastronomía y las bebidas que nos pertenecen, que la cámara me siga y la interacción con la gente tienen un referente inmediato con él. Este es un tipo de programa que si Bourdain lo ve, le va a encantar.